LOS 13 MANDAMIENTOS PARA HACER MISERABLE UNA RELACIÓN

IMG_1672.JPG

También es importante saber lo que daña, lo que no debemos hacer, lo que no conviene, lo que no es una movida inteligente para una relación de pareja y para la salud en general.

Porque las relaciones son la parte más sensible e importante de la salud de una persona. Con tantos años de experiencia como terapeuta y coach de nutrición integrativa, lo vengo constatando sin excepción en todos los pacientes y clientes; les facilito el trabajo en esta área y solo ahí es que se da la sanación y superación completa de los problemas fisiológicos o de alimentación.

Tener derecho a algo no significa que sea positivo o conveniente

A veces, equivocadamente creyendo que tenemos “derecho” a reclamar o que tenemos derecho a rechazar o reaccionar a algo que no nos gusta, lo que hacemos con tales actitudes “con derecho”, es reforzar conductas y emociones malas, no solo en la pareja sino en nosotros mismos (sin darnos cuenta) lo cual no resuelve nada y únicamente debilita y separa.

Cuando se trata de relaciones, de acciones, de quienes somos y que queremos, necesitamos un “espejo” donde vernos. A lo largo de nuestras vidas todas las personas que nos rodean pueden ser nuestros espejos, todo lo que nos sucede puede ser nuestro espejo; es importantísimo prestar atención a los espejos confiables, fidedignos.

Mi intención es que puedan “verse” en esta publicación como en un espejo, no solo si ven su conducta aquí sino qué reacciones en ustedes causa lo que van a leer. Tal vez tu no hagas nada de lo que dice aquí, pero sí lo sufres de parte de tu pareja, ¿qué te dice eso de ti?

Para ayudarles y motivarlos a conectar, les cuento cómo me veo yo en esta publicación, en qué caí sin darme cuenta o concientemente creyendo que era la forma de plantear, comunicar y resolver.

Es que todos caemos en alguno de estos puntos sin darnos cuenta. (Los perfectos y las perfectas que no han caído nunca, por favor dejen su mano alzada en los comentarios para ubicarlos).

Tener la razón está erróneamente relacionado a empoderamiento

Como personas imperfectas, en proceso de crecimiento, la mayoría no estamos educados para comunicar y entender, sino para tener la razón.

Oh, sí, caemos en eso especialmente con la pareja. Todos quieren tener la razón y precisamente eso nos lleva a caer en alguno de estos terribles mandamientos claves para el fracaso de una relación, base para llevar una vida miserable por muchos años.

Eso es lo peor de todo, que no necesariamente es por falta de amor que esto ocurre, y lo lamentable es que cuando ocurre, se convierte en un círculo vicioso: caemos en estas situaciones, ese chorro de adrenalina del drama y la expectativa nos da una falsa sensación de que la relación está viva y luego nos sentimos mal y no vemos los resultados que queremos. No sabemos qué hacer, pero seguimos haciendo lo que no funciona.

Esa falsa sensación, adherencia, avalancha de emociones y posterior reconciliación, no dejan hacer el trabajo y la observación que se requiere. Y el individuo permanece años en este tipo de dinámicas dañinas que, aunque no lo crean, daña la salud y la figura. LA FIGURA, ESPECIALMENTE EL ÁREA ABDOMINAL, los desbalances del cortisol y el estrés que suele somatizarse en el área del estómago, generan acumulación de grasa subcutánea y grasa visceral. Los daños a la parte emocional y el desmejoramiento a la calidad de vida son también un resultado.

Vamos a mirarnos, a observarnos honestamente y conocer qué daña.

¿En cuál de estos principios han caído ustedes? ¿Se atreven a comentarlo y exponerlo? Entre todos nos vamos a dar apoyo, estaré feliz de poder dar una mano en los comentarios y dar luces sobre qué tomar en cuenta en cada caso.

Empiezo yo. OBVIAMENTE QUE LA NÚMERO 9 JAMÁS DE LOS JAMASES VOY A CAER, POR FAVOR. Obvio.

¿Cuál creen?

No uno, ¡dos!

El 4 y el 8.

Horrible. Pensaba que escuchaba más y demostraba más conexión adelantándome a contestar o explicar o rebatir. Error. Así también casi el 100% de las veces entraba en peleas por querer genuinamente resolver, y esto nunca ocurría, juraba en mi cabeza (por varias creencias erróneas) que discutiendo y argumentando iba a llegar a una resolución (tal vez mi mente de abogada, entre otras cosas más que fui descubriendo al hacer el trabajo de crecimiento). Lo cierto es que para resolver se necesitan dos voluntades, no de una sola explicando, dando razones e insistiendo. No.

¿Cuántas creen que yo he sufrido hacia mí?

Una anécdota: sobre el mandamiento número 13, personalmente no uso facebook personal ni Instagram básicamente para postear anda más, pero un tema de huir por internet sin darme cuenta fue por mucho tiempo realizar la comunicación de situaciones álgidas por mensaje de texto (o Whatsapp).

Sin saber que esto era uno de estos mandamientos terribles, instintivamente, hace tiempo decidí evitar lo más posible los mensajes de texto y comunicarme por más llamadas, más voice messages. Mi argumento —pues todos saltaron— es que 1) drena demasiado tiempo. 2) todo el tiempo me ocurría que yo escribía buena onda, amable, feliz y cool de mi lado y del otro lado no podemos saber: siempre tomaban diferente (depende del estado de ánimo del receptor). 3) Dejó de interesarme hace años “probar” que no dije eso que la otra persona tergiversa o me acusa, o probar que si yo dije o que la otra persona dijo. Parece un trabalenguas y da ganas de hacer los ojos blancos para arriba, pero hubo una época en que me tomaba trabajo y tiempo de pasar texteando para cuidarme de que mi pareja o cualquier otra persona no me tergiverse ya que así tenía la prueba para poder aclarar y salir ilesa y sin culpa. ¡Qué cansado! Y era así, lo hacían y me tocaba ir a los mensajes atrás y demostrar “mira, nunca dije tal cosa, leíste mal”.

Cuando entendí que eran mis espejos, miré bien: a ver, ¿por qué ellos me malinterpretan o inventan para salirse con ventaja sobre mí? ¿qué es lo que en realidad pasa si yo escribo bien y me expreso bien? ¿por qué me ocurre esto si yo no lo hago a nadie? ¿qué es lo que esto me está mostrando DE MÍ?

¡PUM! Nada más y nada menos porque yo lo permitía, no había puesto límites o no honraba mis límites sanos y mis valores, además —luego me di cuenta— en el fondo tenía miedo de perder personas queridas, prefería aceptar malos comportamientos a que se alejaran de mí. Un gran espejo mostrándome eso de mí. Wow.

En lugar de tomarlo a atragedia, tomé acción.

Ya no me importa. Pasé a un nivel más avanzado. Me tocó reconocer: “Esta persona tergiversa y no me entiende siempre lee lo que quiere leer o siempre entiende (inventa) una cosa diferente para sacarse responsabilidad, no está apta para estar en mi entorno y no pierdo mi tiempo más. Y si la persona se quiere hacer quedar como que yo dije, no es mi problema, allá ella por no saber leer, o creerse sus inventos”. Simple, y ya no paso texteando, salvo lo necesite por gusto o practicidad. ¡Y funciona!

Ya no discuto. Estoy 100% positiva de mis habilidades de lenguaje y comunicación y en el cuidado que pongo para expresar hasta mi inconformidad, sé donde cuándo y cómo escoger mis discusiones (si acaso vale por algún motivo extraordinario), pero ya no necesito de cubrirme las espaldas, simplemente no me importa, sé bien lo que hago y lo que soy, y si me vienen con es que tú dijiste o no dijise, o la típica yo no prometí (quien quiere zafar de responsabilidad o compromiso), ya no me interesa el mira aquí está que tu ofreciste dijiste diste tu palabra (captura de pantalla). Simplemente quien no respeta su palabra no merece ni que le dé la hora, si no le interesa hacer lo que ofreció, ¿quien soy yo para discutir y exigir? Sigo mi camino, me enfoco y doy mi tiempo a quienes honran mis límites y se alinean con mis valores. Quien no entiende, siempre está tergiversando o quien pretende manipularme (y se sirven de que no hay texto para probar lo contrario para hacerlo), esa es la última vez que me relaciono con la persona, no pueden estar en mi entorno prefiero alejarme. Y no les permito la entrada más. Simple.

Como por arte de magia, se sintió todo mucho mejor, ¡más liviano! Tengo demasiado tiempo extra que me sirve para enfocarme en lo positivo.

Y bueno, si quieren que les cuente en detalle sobre alguno de estos puntos en especial, les pido que me dejen su comentario, es la única forma de saber en cuál o cuáles trabajarles y desarrollarles en los siguientes posts.


LOS 13 MANDAMIENTOS MATA RELACIONES

1) Comienzos con mala base: casarte con la persona equivocada por las razones equivocadas.

2) Querer que tu pareja te complete, que lo sea todo en tuvida, tu amante, tu entertainer, tu cheerleader, tu protector, tu sanador, quien te eleve el autoestima, tu psicólogo, tu padre o madre, tu hijo, tu solapador, tu salvador.

3) Hacer responsable a tu pareja de tu felicidad; que tu felicidad dependa de ella.

4) Interrumpir constantemente al hablar, no esperar que el otro termine su parte para tú reaccionar o responder: aunque pensamos equivocadamente que estamos escuchando, hacer esto es NO escuchar.

5) No comunicarte, no hacer esfuerzo para comunicar tus necesidades y pensamientos, esperar que tu pareja adivine o sepa exactamente cómo te sientes y qué quieres solo porque (de acuerdo al pensamiento tóxico) la pareja debería saber (adivinar) tus necesidades y pensamientos porque te quiere y te conoce.

6) Evadir responsabilidad, zafar de compromisos, en criollo: “hacerte el loco”, es decir no tener capacidad de aceptar tus errores y tus faltas. Esto es sumamente perjudicial porque tiene varios efectos segundarios más allá de causar frustración y sentimiento de injusticia/abuso en la pareja. No aceptar los errores o la responsabilidad de los actos refuerza los errores y los hace repetitivos (porque nunca se acepta la culpa o el error) con la gravedad que es algo que todo ser humano debe estar en capacidad de hacer, aceptar sus errores, porque nadie es perfecto y errores siempre se cometerán. No tener capacidad de aceptar errores es estar inhabilitado para una relación sana y armoniosa.

7) Manipular y hacerte la víctima, actuar un papel para poner al otro como el culpable cuando la falta e irresponsabilidad ha sido tuya y lo sabes. Es que para ti sieeeempre es culpa de otro (voz de tragedia).

8) No escoger cuidadosamente las peleas, crear conflicto, pelear habitualmente, pelear para ganar o para resolver. Cualquiera de los tres al final causan lo mismo.

9) Cortar la intimidad: usar el sexo para castigar a tu pareja.

10) Mantener una filosofía financiera opuesta a la de tu pareja.

11) Usar a los hijos para mantener o salvar la relación.

12) Tomar la revancha teniendo un affair (infidelidad).

13) Escapar en el internet, abandonar a tu pareja valiéndose de la tecnología.

Una de las peores cosas, que se ve en varios de los puntos enumerados, es la mala costumbre o creencia de que se maneja una relación o se tiene a la otra persona ahí, “haciéndose” el duro o la dura, o la víctima, la guapa, el difícil, la difícil, hacerte que no te importa, hacerte que no te duele, hacerte que tienes controlado todo, hacer como que sales o te interesa otra persona, hacerte esto o aquello, ¡hasta hay consejos para hacerlo!

Cualquier cosa fingida y no auténtica, es decir, la pose y el hacerse el o la difícil o la víctima o el que no te importa, etc. no traen nada bueno en una relación y generan confusión. Tal vez con esas poses logres una reacción momentánea a tu gusto, pero no es para nada duradero, máximo unos días y no construyen nada. Estas son malas costumbres en las relaciones y son producto de creer que son válidas.

Otro problema de una persona que cae en algunas de estas conductas es que se identifica tanto con la lastima que es su recurso para llamar la atención: busca validación constatemente haciéndose la víctima (no solo en la pareja sino con todos anda llorando las penas para obtener validación o demostraciones de cariño). El primer paso para salir de esto es reconocer, si el otro es así o si tú eres así. Para ambos hay herramientas fáciles y eficaces para desterrar ese tipo de recuersos de tu repertorio para relacionarte.

La pregunta importante después de reconocer que no debemos hacer o permitir hacia nosotros en una relación es qué dentro de mí permitió y permite, valida este tipo de conductas no alineadas con mis valores y mis principios (me las permito yo tenerlas hacia el otro o se las permito al otro que las tenga conmigo).

¿Dónde las estoy reforzando sin saberlo?

Les voy a pedir de favor especial que me digan en los comentarios cuáles quisieran que les amplie para los siguientes posts, cuáles les llaman la atención.

Estos temas son de largo más importantes que las recetas y es la base de lo que han sido mis conferencias 2014-2018, la base que transmite mi libro y que he compartido en mis publicaciones desde 2013. Pero, ¿por qué se hace tan difícil mirar a esta importante área de la comida primaria?

La calidad y sanidad de tu vida va a depender de la calidad de tus relaciones.


tus relaciones sanas deben basarse en

HONRA - RESPETO - VALOR


Al igual que cuidamos nuestros alimentos y nuestras comidas, los pruductos que consumimos o colocamos en la piel, debemos cuidar la calidad y contenido de nuestras relaciones y, así como hicimos el trabajo de desterrar malos hábitos nutricionales de comida en el plato, nos atrevamos a mirar adentro y limpiarnos de todas las malas costumbres y malos hábitos al relacionarnos.

Es difícil y duro convivir por muchos años. Es difícil cuando una o ambas personas no ha escogido trabajar en su crecimiento personal y tienen personalidades fuertes.

Lo bueno es que ahora ya existe ayuda calificada y profesional del coach de relaciones que puede guiarte a resolver de modo rápido y de raíz, con cambios positivos tan rápido como 24 horas o pocos días. No te desanimes ni abandones el barco antes de estar seguro que realmente tú hiciste tu parte.

Aquí con estos mandamientos puedes darte cuenta donde necesitas trabajar. Olvídate de lo que el otro necesita trabajar, eso no te va a hacer avanzar a ningún lado y ese es su asunto en realidad. Enfócate en ti. De eso se trata.

¡Los leo!

Cuéntenme qué les pareció, en cuáles han caído. Aquí todos vamos a hacer una observación y toma de responsabilidad en un espacio libre de juzgamientos. Porque solo cuando nos observamos y nos abrimos, somos vulnerables, vamos a poder sentir y desear el cambio que necesita nuestra vida y nuestras relaciones. Y en ese momento, como por arte de magia, la comida y la comida que nos hace mal, deja de tener un lugar en nuestro corazón, porque dejamos de buscar afuera lo que debemos encontrar dentro de nosotros.

♥️

Ama lo más que puedas.

Crea lo más que puedas.

Participa tanto como puedas.

En cada momento de tu vida.

Eso es lo que construye felicidad.

Si lo piensas en crudo, la vida humana es limitada.

Todos vamos a morir, lo que significa que ESTE MOMENTO REALMENTE IMPORTA.

El crecimiento personal, como el cambio en la alimentación, no se dan por el paso del tiempo, nadie crece por que pasen los años, ¡solo te haces más viejo! Esto es algo que hay que trabajarlo y el momento es ahora.

Daryanaah10 Comments